Cuando las familias cruzan las puertas de la funeraria Piasecki, suelen estar atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida.

En esos momentos, son la compasión y la dedicación del personal de la funeraria las que ayudan a acompañar a las familias en su duelo con cariño y comprensión. Una de las integrantes de ese equipo es Kayle Wood, asistente de director funerario, cuyo apoyo discreto ayuda a las familias a sentirse bienvenidas y atendidas desde el momento en que llegan.

Kayle Wood
Fotos de Kayle 5
Fotos de Kayle 4

Un lugar acogedor para las familias

Como asistente de director funerario en la funeraria Piasecki, Kayle ayuda tanto a las familias como a los directores funerarios en todos los servicios que prestan. Sus responsabilidades pueden variar de un día a otro, pero el objetivo sigue siendo el mismo.

“La parte principal de nuestro trabajo consiste en atender a las familias que han perdido a un ser querido”, explica Kayle.

Parte de ese trabajo consiste en ayudar a los directores de funerarias a preparar la capilla para los velatorios y los servicios. Esto puede implicar colocar fotografías, objetos personales y otros elementos significativos que ayuden a contar la historia de la persona a la que se rinde homenaje. Estos detalles tan cuidados suelen convertirse en una parte importante del proceso de duelo, ya que permiten a los familiares y amigos reflexionar sobre la vida del ser querido y los recuerdos que compartieron con él.

Kayle suele ser también una de las primeras personas con las que se encuentran las familias y los visitantes al llegar. “Somos una cara amable que abre la puerta a familiares y amigos”, afirma. “Esperamos poder ayudar a las familias a superar uno de los momentos más difíciles de sus vidas”.” Un simple saludo o una sonrisa cálida pueden contribuir en gran medida a que las personas se sientan más a gusto en un momento de gran emotividad.

Inspirado en una experiencia personal

El camino de Kayle hacia el sector funerario estuvo marcado por experiencias personales que le dejaron una huella imborrable. La funeraria Piasecki había prestado sus servicios a su propia familia en momentos de duelo, entre ellos, cuando fallecieron su madre y su hermana.

“Me ayudaron a sobrellevar una situación difícil”, afirma.

La compasión que mostraron hacia su familia en esos momentos difíciles se le quedó grabada. Con el tiempo, Kayle se dio cuenta de que quería ayudar a brindar ese mismo sentido de atención y consuelo a otras familias.

A raíz de esas experiencias, decidió postularse para un puesto en la funeraria Piasecki. La larga trayectoria de la funeraria al servicio de las familias de la comunidad de Kenosha también hizo que esta oportunidad fuera especialmente significativa para ella.

Encontrar un propósito ayudando a los demás

De todas las responsabilidades que tiene Kayle en su puesto, hay una que destaca por encima de todas: ayudar a las familias. Cada familia afronta el duelo de una manera diferente. Algunas pueden necesitar orientación durante el proceso, mientras que otras simplemente necesitan a alguien que les ofrezca compasión y apoyo en silencio.

Kayle espera que su presencia ayude a aportar una sensación de tranquilidad en un momento tan emotivo.

“Todos los miembros del equipo de la funeraria Piasecki aportan algo diferente para ayudar a las familias a las que atendemos”, afirma. “Espero poder transmitirles tranquilidad y compasión a las familias, y espero que se vayan sabiendo que nos preocupamos por ellas”.” A través de los numerosos servicios en los que ha colaborado, Kayle ha conocido a innumerables familias cuyas historias y experiencias la han conmovido profundamente.

“Me han conmovido todas las personas a las que hemos ayudado y atesoro todas esas experiencias”.”

Raíces en Kenosha y una vida dedicada al servicio

Kayle tiene profundas raíces en la comunidad de Kenosha. Creció en la zona y estudió en la escuela primaria St. James y en la preparatoria St. Joseph.

Su educación desempeñó un papel importante en la formación de la persona que es hoy. Kayle agradece a sus padres y a su familia extendida por haberle enseñado la importancia de retribuir a la sociedad. “Ellos colaboraban como voluntarios en diferentes eventos en la escuela y en la comunidad”, recuerda. “De todos ellos aprendí lo que significa dedicar tu tiempo y tu talento”.”

Esas primeras lecciones sobre el servicio y la generosidad la acompañaron durante toda su vida. Antes de incorporarse a la funeraria Piasecki, Kayle ocupó diversos puestos de trabajo en Kenosha. Cada uno de esos empleos le proporcionó valiosas experiencias y le permitió conocer a personas que influyeron en su trayectoria.

Conexiones sinceras

El hecho de trabajar de cerca con las familias en momentos de duelo le ha dado a Kayle una perspectiva más profunda de la vida y de las relaciones humanas. “La vida es corta”, dice. “Cada persona afronta la pérdida a su manera y a su propio ritmo”. Ha aprendido que, a veces, el apoyo más significativo consiste simplemente en estar ahí para alguien. “A veces, una persona solo necesita un abrazo”, dice, “porque no hay palabras”.”

La familia, los viajes y la vida fuera del trabajo

Fuera de la funeraria, a Kayle le gusta pasar todo el tiempo que puede con su familia y sus amigos. Tiene tres hijos que ya están casados, lo que, como ella bromea, significa que tiene “seis hijos”. También es la orgullosa abuela de seis nietos.

“Me encanta pasar tiempo con ellos”, dice riendo. “Creo que me caen mejor que a mis propios hijos… Es broma. Más o menos”. Viajar es otro de sus pasatiempos favoritos. Kayle suele visitar el norte de Míchigan para pasar tiempo con dos de sus nietos, junto con su hijo y su nuera.

Su vida también ha estado marcada por algunas aventuras interesantes. Pasó tres años viviendo en el norte de Wisconsin, donde sus padres y padrinos tenían un complejo turístico, y más tarde también vivió en Alaska durante tres años. Una de sus experiencias más memorables fue lanzarse en paracaídas con su hija para celebrar la graduación universitaria de esta.

Fotos de Kayle 2
Fotos de Kayle 1
Fotos de Kayle 6

Marcando la diferencia sin hacer ruido

Aunque los asistentes de funeraria suelen trabajar entre bastidores, a Kayle le llena de satisfacción saber que su labor ayuda a las familias en un momento tan difícil.

“Ser asistente de funeraria es muy gratificante”, afirma. “Me gusta hacer discretamente lo que hay que hacer para las familias, con el fin de facilitarles las cosas”.” A pesar del carácter emotivo de su trabajo, Kayle afirma que la experiencia suele hacerla sentir agradecida.

“A veces siento que recibo mucho más de lo que doy al ayudar a las familias”, afirma. “Siempre me llevo algo conmigo cuando termino de trabajar, y eso me hace sonreír. Ha sido un honor y un privilegio atender a las familias que han estado a nuestro cuidado en la funeraria Piasecki”.”

Para Kayle, atender a las familias en la funeraria Piasecki es más que un trabajo. Es una oportunidad para ofrecer compasión, amabilidad y apoyo cuando las personas más lo necesitan.